Somos Mauricio y Claudia, un matrimonio de fotógrafos y, desde hace más de 10 años, tenemos la suerte de acompañar a parejas en uno de los días más importantes de sus vidas.
En Fotonovios creemos que una buena fotografía de matrimonio no se trata solamente de posar frente a una cámara. Se trata de capturar lo que realmente sucede: una mirada que dura apenas un segundo, una risa inesperada, un abrazo, los nervios antes de entrar a la ceremonia o esa emoción que aparece cuando finalmente se encuentran.
Nos gusta trabajar de una manera cercana y natural, procurando que cada pareja se sienta cómoda y pueda disfrutar su día. Porque sabemos que nadie quiere pasar su matrimonio pensando todo el tiempo en dónde debe ponerse o cómo debe mirar a la cámara. Queremos que ustedes vivan el momento; nosotros nos encargamos de encontrar las fotografías que lo cuenten.
Y en esta aventura familiar no estamos solos. Nuestro hijo Mauro es parte del equipo y nos acompaña como asistente, ayudándonos para que cada detalle esté preparado y para que nosotros podamos concentrarnos en lo más importante: ustedes.
Después de tantos años hemos aprendido algo muy bonito: cada matrimonio es diferente y cada pareja tiene su propia historia. Hemos visto novios emocionarse, reírse de los nervios, olvidarse completamente de que los estamos fotografiando y, por supuesto, intentar que nadie vea alguna lágrima traicionera.
Y quizás esa sea una de las cosas que más nos gustan de este trabajo: llegar como fotógrafos y terminar el día sintiendo que conocimos un poquito de la historia de una nueva familia.
Somos Fotonovios. Somos un equipo familiar y, sobre todo, nos encanta contar historias de amor.